top of page

Cicatrices y anclas

Hay una soledad que no tiene que ver con cuánta gente tienes alrededor. Es más silenciosa… más rara… más pesada. Hoy escuché a alguien decir que se sentía sola, incluso rodeada de personas, y no pude evitar regresarme a ese lugar donde yo también estuve. Ese punto donde estás, pero no estás. Donde convives, hablas, sonríes… pero por dentro todo está apagado. Yo sé lo que es eso. Sé lo que es despertarte sin ganas. Sentir que cada día pesa. No encontrarle sentido a nada. Traba

Vivir tachando la lista

Es muy cabrón cómo me cuesta trabajo enfocarme en el presente. Puedo estar haciendo algo importante, algo que yo mismo busqué y que en teoría debería de emocionarme… pero mi cabeza está en otro lado. Siempre en otro lado. Pierdo un chingo de tiempo pensando en lo que pudo ser. En conversaciones que ya pasaron, en decisiones que hubiera tomado diferente, en versiones de mi vida que ya ni existen. Y cuando no estoy ahí, estoy en el futuro: imaginando escenarios o preocupándome

Aceptar

Últimamente me ha costado estar en paz con mi realidad y la verdad es que es normal, aunque muchas veces uno quisiera que las cosas fueran totalmente diferentes. A veces me quedo pensando en cómo hubiera sido no haber tenido problemas personales tan fuertes que me tumbaran, haber tenido una relación normal "by the book" y hoy estar en otra mentalidad, tal vez hasta casándome o siguiendo ese camino lineal que nos dijeron que era el correcto. Pero tengo que aprender y recordarm

Todo va a estar bien

Todo va a estar bien. Aunque la cabeza vaya a mil por hora. Aunque el presente pese. Estoy aprendiendo a aceptar las cosas como son… no como me hubiera gustado que fueran. Y también a confiar en Dios y en su plan, aunque no lo entienda, aunque no sea lo que yo quería. Buscar diario ser una buena persona. Dejar hábitos que no suman, versiones mías que no construyen. Intentar aportar algo, aunque sea mínimo, a mi mundo. Pero sí… a veces cansa. Cansa el burnout, en la oficina, e

Todo llega cuando Dios sabe que estás listo

Amigos, sé que no he escrito mucho últimamente. Verdaderamente he estado súper ocupado. La vida me dio un giro de 180 grados. En la chamba me ha ido muy bien: tengo nuevas responsabilidades, un nuevo puesto y nuevas áreas. Y hoy, que tengo tanta responsabilidad, es cuando más humilde me he sentido en mi vida. Reconozco que lo más importante es ayudar a la gente, humanizar a las personas y estar ahí para todos, ¿no? Y esa es la clase de líder que quiero ser: un líder que marqu

2025

Hace un año estaba aquí, pero no estaba presente. Funcionaba. Cumplía. Respondía. Por fuera todo parecía en orden, pero por dentro vivía cansado, cargando cosas que no sabía dónde poner. Había días en los que existir no se sentía como algo para disfrutar, sino como algo que había que resistir. Como si estar bien fuera una meta a la que solo llegas cuando ya no duele nada, cuando ya resolviste todo, cuando eres otra persona. Este año entendí que eso no pasa. Que nadie llega li

Uno nunca va a estar al cien

No porque no haga lo posible, ni porque no me observe, ni porque no quiera que esta vez sí funcione. A veces el problema no es la falta de intención, sino la carga con la que uno llega. La vida no te espera a que estés listo; simplemente pasa y te va dejando cosas encima. Personas que no se fueron del todo y que siguen apareciendo en momentos raros. Conversaciones que nunca cerraron y que regresan cuando menos las esperas. Versiones tuyas que todavía te duelen cuando aparecen

Aprender a sentir sin huir

Veo mi hipersensibilidad no como un error, sino como una forma intensa de sentir la vida. No es que exagere, es que todo me atraviesa más. Siento la alegría fuerte. La tristeza hondo. El amor sin filtro. Y a veces eso cansa. Por más de un año cerré el corazón. No porque no quisiera amar, sino porque necesitaba cuidarme. Necesitaba recuperarme en todos los aspectos, volver a mí, aprender a sostener lo que siento. En ese tiempo entendí algo clave: sentir no es el problema. El p

Agradecer

A veces caminamos por la vida con la mirada puesta en lo que falta. Si estamos solteros, deseamos tener pareja. Si tenemos trabajo, imaginamos uno mejor. Si tenemos un coche, soñamos con el siguiente. Y en esa búsqueda constante, nos acostumbramos a ver la vida como una lista incompleta. Como si siempre estuviéramos a un paso de algo… pero nunca ahí. En ese ciclo, damos por sentado lo esencial: a nuestros papás, a nuestros hermanos, a nuestros perros, a nuestra salud, nuestra

Aprender a mirarme completo

Durante el último año he tenido la oportunidad —y la valentía— de trabajar de forma consciente en mí. En mi recuperación como persona, en mi recuperación espiritual, en volver a conectar con Dios después de mucho tiempo de sentirme desconectado. Hace un año vivía una vida ausente. Estaba, pero no estaba. Caminaba con el piloto automático encendido. No disfrutaba a mis papás ni a la gente que más quiero. Me victimizaba, me enojaba, me aislaba. Y sí, estaba peleado con Dios por

UN AÑO

Hoy cumplo un año. Un año de elegirme. De dejar de escaparme de mi propia vida y empezar a habitarla. Hace doce meses estaba roto: sin amor propio, sin motivación, sin ganas de despertar. Vivía con máscaras, mintiéndole a todos —y peor aún, a mí mismo— solo para sentir que pertenecía. Era un camaleón que se adaptaba a lo que la gente esperaba de mí, aunque por dentro me estuviera apagando. Pero hoy no. Hoy me muestro tal cual soy. Sin disfraces, sin personajes, sin querer imp

Agosto

Por fin llegó agosto Y sí... ya es agosto. No sé en qué momento pasaron tantas cosas, pero aquí estoy. Un poco más despierto, un poco más...

90 dias

Querido yo

bottom of page